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INTRODUCCIÓN

Algunos le llaman la zona de confort, refiriéndose a este término de manera despótica u ofensiva hacia una persona, dependiendo el caso o el contexto, cuando dicen: no quieres salir de tu zona de confort, en otras palabras, que no quiere o no se atreve a cambiar determinada situación en la que está inmerso, sentenciando que por esta razón está donde esta.

Sin embargo, este concepto se ha popularizado tanto que ya es común escucharlo en nuestro lenguaje cotidiano, pero, repito, de manera errónea o equivocada, algunos lo ven como algo malo o algo que no te permite crecer y que te mantiene paralizado en un solo lugar sin avanzar ni retroceder, viendo al mundo pasar, sin formar parte activa de éste, según ellos, he ahí a lo que me refiero que lo aplican como manera ofensiva hacia alguien.

¿Realmente estas en tu zona de confort o le tienes miedo al cambio?

¿Qué es la Zona de Confort?

Se le llama así a la situación, lugar o estado emocional en el que nos sentimos seguros, cómodos y tranquilos, del cual no nos queremos separar.

Pero, ¿por qué se ha desvirtualizado este concepto? Al fin de cuentas todos tienen o tenemos derecho de elegir un cambio o permanecer donde estamos en donde nos sentimos cobijados con esa seguridad que nos protege, pero ¿realmente es así?

La zona de confort no necesariamente tiene que ser algo malo, si lo vemos desde otra perspectiva, la cual nos permita ver esto más positivamente, algo que nos ayude a crecer y no estar estancados en una comodidad que probablemente no sea lo que estamos buscando, si así fuere, te darías cuenta inmediatamente o a veces de manera tardía que; ya no te sientes bien en ese lugar, ya no es confortable, te sientes con una seguridad pero fuera de éste lugar y quizás sea el momento de tomar esa decisión tan aletargada que rondaba por tu cabeza hace tiempo.

Pero cuidado, quizás la mente nos está jugando una pasada, porque probablemente aún no estabas en el mejor momento para partir y dejar esa zona de confort momentánea, ¿cómo identificar si es así?

Porque si así fuera lo estarías disfrutando, pero si te sientes vacío es porque probablemente algo no encaja, algo salió mal, y es, entonces, cuando quisieras retroceder y tener otra oportunidad, pero ¿oportunidad de qué?, no lo sabes, pero te aseguro que hay personas que hasta regresan a ese lugar dispuestos a seguir siendo humillados, no valorados y pisoteando sus sueños.

ENTONCES…

Las oportunidades están ahí, no pasa nada, ni pasará, lo que te mantiene intranquilo es que cuando considerabas estar en tu zona de confort, simplemente no lo aprovechaste, pero si ya te disté cuenta algo dentro de ti cambio, y tendrás otra oportunidad de intentarlo.

Ahora veamos otro aspecto:

Muchas personas pasan toda una vida en un solo empleo, (me refiero a un empleo como una forma de ejemplificar, pero pueden ser variadas circunstancias), y nunca se cuestionan el dejarlo, no está del todo mal, porque conozco a personas que han hecho grandes cosas así y están en todo su derecho de hacerlo.

Les voy a compartir una vivencia, tratando de ejemplificar hacía donde voy, quizás algunos ya se dieron cuenta, el hecho es que; en uno de mis variados empleos que he tenido, había un compañero un poco mayor que yo, muy trabajador, me enseño muchas cosas de ese empleo, yo lo veía muy entusiasmado con su trabajo y hasta orgulloso del mismo, tenía méritos lo reconozco, pues resulta que me llegó la oportunidad de entrar a una empresa más grande, con mejores prestaciones y un mejor sueldo, no dude en aprovechar la oportunidad, mi primer hijo venia en camino y necesitaba ganar más dinero, cuando entre a esta empresa en la primer semana me mandan hablar a las oficinas del sindicato; yo un poco temeroso de perder el empleo, porque esa semana nació mi hijo, iba a paso lento hacia las oficinas tratando de pensar que había hecho mal, al llegar a las oficinas del sindicato los tipos algo mal encarados, sonrieron al verme algo asustado, !Felicidades!, nos hemos enterado que acabas de ser papá y una de las prestaciones de la empresa es otorgarles una ayuda económica cuando esto sucede.

¿Y… qué sucedió?

Les aseguro que mi estancia en esa empresa se prolongó más tiempo de lo que estoy acostumbrado, a los seis meses subí de puesto y me empezó a ir mejor. Poco después acudí a la tienda de autoservicio donde trabajaba, dispuesto a invitar a mi amigo y recomendarlo en mi trabajo, pero al platicarle sobre esta empresa y los beneficios que tenía, mi entusiasmo se apagó al recibir un NO rotundo por parte de él, aun así le dije que lo pensara y que yo seguía dispuesto a recomendarlo para que él entrará a este trabajo, lo que vi en su mirada cuando le describía el trabajo estoy seguro de que era: MIEDO, TERROR, y creo que ahí se terminó la amistad, él aún trabaja ahí, pero cuando me ve entrar a la tienda, en las ocasiones que he ido de compras, me doy cuenta de que me rehúye y se esconde en los pasillos.

Cuando la zona de confort se vuelve miedo al cambio

LA ZONA DE CONFORT

Creo que todos en algún momento pasamos por esto, a veces, hasta me atrevería a decir que es necesaria, ¿por qué?

Supongamos que Albert Einstein (por mencionar un ejemplo), si no hubiera estado en su zona de confort, ¿crees que hubiera logrado lo que logró?, Leonardo Da Vinci le gustaba experimentar y descubrir nuevas cosas y, esto es lo que lo diferencia de Miguel Ángel, el cual se especializó en la pintura y la escultura al igual que Leonardo, pero solo es reconocido por esto, Leonardo fue pintor, escultor, músico, científico, etc.

El miedo es fácil de explicar, pero complicado entender, es algo que no nos permite crecer porque creemos que donde estamos, estamos bien, hay personas que evitan cualquier situación con tal de mantener esa zona de confort a costa de lo que sea, y es algo triste porque son personas muy capaces e inteligentes que pueden hacer grandes cosas, pero a veces es el miedo al cambio lo que no les permite dar ese paso, no es necesario dejar tu zona de confort para lograr tus metas, sino expandirla y crecer con ella, nada es fácil y todos podemos trabajar con nuestras limitaciones, abordarlas, meditarlas, nos podemos equivocar y volver a intentarlo con más precaución y si podemos prevenirlas que mejor, eso es la inteligencia, no la cubras con esa falta de color que no te atreves a cambiar porque la defiendes diciendo que es tu estilo evitando ver la claridad hasta en tu forma de vestir, así soy y así seré. Y también está en su derecho de serlo, entonces porque ofender o tratar de hacer sentir mal a alguien porque está en su zona de confort.

FINALMENTE…

Recordemos que en la física nada esta estático, todo fluye y está en movimiento, aunque te quedaras sin moverte, el mundo lo está haciendo y tu junto con él formando parte del universo mismo. Entonces todos estamos en nuestra zona de confort porque pocos estarían dispuestos a irse a vivir a Marte y dejar atrás la comodidad en la que vivimos, en algún momento de la historia quizás eso suceda, mientras tanto podemos seguir creciendo como individuos y en conjunto.

Autor Del Artículo

Daniel Galarza Hdz.

Gestión y Administración de PyME

Músico de profesión y Estudiante de Licenciatura en Gestión y Administración de PyME
En la Universidad Abierta y A Distancia de México (UnADM)


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